jueves, 24 de marzo de 2016

Ya estoy

cansada.

Desde siempre estoy

cansada.

Y más me cansa que te pongas nerviosa, como si las cosas no terminasen nunca, como si nada tuviera final. Mañana va a estar hecho. Mañana se va a haber terminado.

No paro de comer. Un día más de sol y yo acá encerrada en casa, como si todas estas cosas merecieran la pena. Voy a salir afuera. Después. No es el momento pero el momento ya pasó y nada queda. Todos fueron más felices que yo. Todos tomaron mejores decisiones.

No sé qué estoy haciendo y me equivoqué. Ayer y antes de ayer y hace 6 años. Yo no soy esta

No quería ser esta

No quiero ser esta

No soy 

O soy

Soy el aburrimiento que se mezcla con el aire y ya no está.

viernes, 4 de marzo de 2016

Porque no se ve

Yo no estoy enferma. Porque mi vida (vida en tanto que no muerte) no depende de ello. Puedo estar enferma (que lo estoy). Puedo estar en brote (que no). Todo eso no importa. No importa que me tenga que inyectar una medicina cada dos semanas. No importaría si fuera una vez por semana tampoco. Porque no "estoy enferma". Porque no voy a morir de esto. Aunque grite. Aunque me duela (que no). Aunque me operen (que no).
No me duele porque no distingo. Tengo miedo porque no distingo, pero, ¿a quién le importa? Eso no cuenta. No me puedo morir de esto así que no cuenta.
No cuentan los médicos ni las horas en las salas de espera, ni los nervios. No cuentan los miedos. No cuentan las dudas ni los quizás. No importa.
Si tu vida no depende de ello, da igual.
Pero, ¿qué es la vida?
¿Cuenta vivir si no estás?