miércoles, 21 de diciembre de 2016

La gravedad, ¿qué es eso?

Van a hacer tres meses en algún momento.
No me reconozco en el espejo.
Voy de a poco asumiendo mi pasado mientras intento entender el presente, vivirlo de otra forma. 
No es culpa suya (de ellos) si extrapolo y proyecto. No es culpa nunca de nadie, pero es cierto. La diferencia (¿respecto a qué?, ¿respecto a quién?) es que yo creo que lo entiendo. Soy yo y una meta-yo viviendo en mí misma. Comparto cuerpo, pero solo una toma decisiones. La otra está para relativizar. Analizo, sobre-analizo, exagero y normalizo. Relajo. Si es, es; sino, mejor (¿o peor?). 
Iba a decir que me arrastraba, pero más bien voy saltando, de incertidumbre a incertidumbre. Rocas balanceándose o vacío, no hay muchas posibilidades. 
Calculo a mano alzada, cierro los ojos y salto: consciente, pero confiada.
Aterrizo, busco la calma. Son dos minutos de descanso, recupero el aliento y ya podría volver a saltar, pero me toca esperar.
Vuelvo a estar sin estar.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Algunas veces mejor no preguntar

Digo que no me importan las fechas, pero es mentira.
Voy marcando el comienzo o el final de las cosas, como añadiendo un escalón. Nada resta, todo suma. Me voy cansando, paro y me recupero. Creo. Espero.
Los ogros son como las cebollas.
Los humanos también.
Cada fecha añade una capa, como si nos hiciera más profundos. Lo que éramos antes, lo que somos ahora: suma de un todo anterior. Soy una bola de cansancio y pseudosatisfacción. Con un poquito de tristeza inevitable.
Poco a poco.