martes, 10 de enero de 2017

Malvenida

Me podría ir y hacer de cuenta que nunca estuve acá.
Darme por vencida y volver a la nada como un regalo de cumpleaños.
«Gracias por venir y volvé cuando no estés enferma, inútil», con una sonrisa.
Si somos objetives, lo conseguí. Llegué, encontré, mantuve. Si no conquisté es porque estoy enferma.
No podés ser una enferma sana. Y estar enferma de verdad es suficiente mierda de por sí como para preferirlo a este limbo que no provoca ni empatía.
La única solución es no estar enferma, en ninguno de todos los niveles posibles. Sino solo sos un estorbo.

Solo soy un estorbo. Soy un estorbo para mi misma.