sábado, 22 de abril de 2017

Ojos rojos

Déjame que te cuente que mi habitación olía a tabaco y las pelusas tenían vida, que a veces lloraba durante el día y me escondía. Dejame que te cuente que a veces escribo en argentino... y a veces no. Te cuento que el tabaco no era mío, subía por la ventana e invadía mi habitación. A lo mejor no olía a tabaco, pero yo había fumado más temprano y mi mente jugaba con mis sentidos, se vengaba.

Antes de eso, te leí.

jueves, 20 de abril de 2017

Breezeblocks otra vez

Unos días. De acá a unos días y todo va a haber sido. Y cuando llegué todo sería, y fue, pero no fue. Existió y me evitó y me cansé de perseguir la nada. Espero que dentro de poco haya un algo que me alimente (metafóricamente, literalmente ya me alimento yo).

Todos los días son como peso muerto, los llevo a la funeraria y vuelvo a casa para empezar de nuevo. Al final, el cadáver vibra por los gases, se revuelve, me increpa. Todos me miran sospechosos, soy una asesina que sufre cada muerte, que llora cada víctima. 

Déjenme sufrir, déjenme recuperarme.

domingo, 2 de abril de 2017

Adramática

Mañana lo suelto, tengo que, no soporto el, me angustia la, me voy.
Me fui y me estoy arrastrando y me engaño y no vivo, tengo los ojos tapados, todo es nada.
¿Para qué?

Hoy hay sol y se escuchaba música, desde la plaza, todos los fines de semana, entra música por mi ventana y yo subo el volumen porque no entiendo bien los diálogos y quiero leer algo que me encierre, me proteja, calme el ruido, el desperdicio.

Como mal, no me muevo. Estoy cansada. La semana se hace larga, el fin de semana es un yunque en el pecho. Sueño realidades, las confundo con la vida, no sé qué conversaciones existieron y cuáles no. Llego tarde y me pierdo, no tengo control, y todo pasa y decido y me mortifico y me despierto. Confundida.

Necesito alguien que me planche un poco y que limpie mi cabeza... ♪

Soy el desperdicio.