viernes, 27 de julio de 2018

Taierd

Estoy acá, otra vez, como la que nunca se fue. Intento desaparecer en las paredes, pero no me dejan. Necesito tiempo, espacio, aire. Necesito un lugar neutro, un algo en lo que pensar que no me cree nudos en la garganta, que no me abra, que no me exponga. Algo que me permita ser y perder el miedo.
Pero no me dejan.
Tampoco parece que exista.
Intento buscar entre los escenarios uno que me sirva y no lo encuentro.
Ellos quieren que explique, que escuche, que entienda. Pero me cansé de explicar y todo lo que escucho me suena repetido. Entiendo perfectamente. 
Esta bomba de relojería no era lo que quería, pero sabía que llegaría.
Elija lo que elija, después tendré que convencerme de que era el mal menor y será inútil.

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