martes, 16 de junio de 2015

Dejar de fumar

Cuando te despiertes no recordarás mi nombre. No soy nadie y ya estoy lejos. El círculo vicioso, lo que no fuimos y lo que no seremos, siempre lo mismo. Me duelen las encías, tengo herida la lengua y el orgullo. Las ilusiones nos desangran. Quiero estar, quiero irme, quiero todo y nada. No merece la pena este nudo en el estómago, no merece la pena morir de pena tampoco. Contame un cuento que pueda criticar, contra el que rebelarme. La insatisfecha soy yo y pido demasiado. 
Todo conduce al llanto. Puede que haga un mes que no lloro. Sigo contando.

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