miércoles, 6 de julio de 2016

La revolusión


Me subí al ascensor y se me olvidó apretar el número 4, así que estuve ahí metida como medio segundo pensando «¿Por qué esto no se mueve? Ah».
Venía fumando de la parada, así que seguí caminando un rato y me di la vuelta sin mucho disimulo hasta volver a mi portal.

«Tengo que dejar de hacer planes después de tomarme medio litro de cerveza», nunca sigo mis propios consejos, así que mañana voy a probar sushi por primera vez en mi vida.
Cabía la posibilidad de que el metro se quedase ahí parado, en mitad de un túnel, y esperaba que así fuera. Habría sido divertido.
Viva la revolución.

No hay comentarios:

Publicar un comentario