lunes, 25 de julio de 2016

Tuve un sueño anoche en el que el Estado nos reprimía con balas y al día siguiente con flechas y al día siguiente, después de haber visto a la gente morirse a mi lado, de escuchar los gritos desesperados y ver la sangre manchar las ropas y las calles, todos nos decían que aquello era mentira. Era ficción. Todo eso para una película, nadie había muerto, inocentes, confundidos. Todo era verdad, yo los escuché, sentí la sangre en mis manos, yo también gritaba y no quería morir, no quería que muriese nadie. Esos gritos, la gente corriendo, ¿dónde estaban las cámaras? Las mentiras dolían como si los viese morir a todos otra vez. Y me tapaba los oídos, no servía para nada, los gritos venían de dentro. Cómo callar un sonido que no existe. Viví una masacre de mentira.

No hay comentarios:

Publicar un comentario