miércoles, 7 de septiembre de 2016

Veinte (¿ya dije veinte?)

Se me desgarran las paredes del útero y quiero desaparecer. Peor que el dolor es el miedo a mancharlo todo y este calor de mierda que entra en forma de brisa por la ventana. Quién diría que una brisa podía ser sólida y hundirte.
Estoy llena de granos y de manchas.
Le compré a mi gata unas pelotitas con cascabeles pero no le interesan. 
Después me va a extrañar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario