Tengo muchos planes y eso es bueno porque alguno de todos esos tiene que salir. Tengo muchos planes y eso me da vértigo porque siempre pasa que no me hago amiga de la constancia.
En cualquier caso: hagamos listas, pongámonos horarios, marquémonos objetivos e intentemos dejar de comer chocolate. Por lo menos dos días tiene que durarme la energía, más allá de la más que posible anemia galopante que me acompaña (no hago nada al respecto, no me gusta sentirme sola).
Mañana.
Mañana diré que mañana, porque mañana está más lejos que hoy y a quién queremos engañar.
Treinta y un días.
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