Vomitaba emociones, sonreía porque lo que sentía era mucho más que el aburrimiento.
Claro que al día siguiente (¿o esa misma mañana?) me estuve dando asco constantemente.
¿Por qué pasó si no me gusta que pase?
Porque estaba atrapada.
¿Por qué me doy asco si me trae la euforia?
Porque estoy harta.
Y la verdad es que no fue tanto, no fue nada. Pero lo que trae consigo es más de lo que fue. Es todo lo que fue antes y parece que nunca deja de ser.
Solo somos lo que hicimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario