lunes, 8 de agosto de 2016

GAH

Trescientos veintiocho,
trescientos veintisiete,
trescientos veintiséis.
Esperaba tener otra noche de habitación propia. Ya estoy condicionada desde hace años. 
No puedo dormir.
Un capítulo más, y otro, los que hagan falta para no ser yo, para no estar viva. ¿Será eso? 
Trescientos veinticinco,
trescientos veinticuatro,
trescientos veintitrés.
Estoy cansada y no tengo sueño y hoy fui a nadar, ¿no es suficiente?
Frases a medias porque para qué elaborarlas si son todas iguales, si no sirven para nada.
No sirven para nada.
Qué agotadora esta conversación conmigo misma. Ya estoy harta. 
Tranquilo, no sos el único que quiere que nos vayamos de esta casa.
TRESCIENTOS VEINTIDÓS,
TRESCIENTOS VEINTIUNO,
TRESCIENTOS VEINTE.
Qué aburrido es vivir dentro de mí. 
Qué bien se está abajo del agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario