sábado, 1 de febrero de 2020

Me rindo

Su amor, como el del resto, tiene poco que ver conmigo. Me cansé de llevar conmigo la culpa, como si abandonar hubiese sido cosa mía. Como si irse mereciera culpables.
Nos fuimos. Pasó. Costó.
No pensé que fuese a sentirme así.

Su amor, el de todos ellos, tiene poco que ver conmigo. No los conozco y, pasada la angustia adolescente, ya sin pretensión alguna de individualidad, ellos tampoco me conocen.

Quedamos lejos y decido rendirme. No creo que vayamos a acercarnos, no me imagino como sería si pasase.
Si se da, se dio; si no, ya fue. Ya se terminó.

Ojalá me fuera

Cuando me muera, que nadie llore por mí; que sepan que me fui insatisfecha y un poco triste, pero no me importa. Me fui aburrida y tranquila. Me dio igual.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Suficiente

Me enfadé. Vino de repente y no me lo esperaba. Estoy tan triste. Estoy bien. Estoy tan triste.
Ya lo conozco, no hay solución. Las opciones no me interesan; esta versión es mi mal menor.
Espero que llegue la resignación, porque sé que no hay más, no hay nada; no puedo sacarme un as de la manga. Pero la resignación no llega. Quiero deshacerme de esa duda, de esa posibilidad, del qué será. Quiero saber que no habrá más, nunca, que soy yo y listo. Quiero aceptarlo, superarlo, ser mejor de lo que soy, ligera, coherente.
Quiero necesitar poco, centrarme en otras cosas y que no parezcan distracciones. Quiero verme ocupada y feliz, satisfecha. Quiero dejar de querer lo que no tengo, de esperar algo que no existe.
Quiero estar y que sea suficiente.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Pue na

If I look for it, the feeling's there. I don't even have to look that hard. After a couple of beers, it's actually quite out in the open, waiting to be acknowledged.
And I enjoy living by myself, I enjoy not having to think about anyone else, worry about anyone's feelings too much. I enjoy knowing everything I do, I do for me.
But I'm so lonely.
Of course I'm lonely.
I don't think I ever won't.
What's the point?

lunes, 11 de febrero de 2019

Ya fue

Llego tarde, te fuiste.

No esperaba que estuvieras, pero resulta que viniste, te cansaste y te fuiste.

Hace cinco (5) meses.

Volviste y te fuiste.

Entré, de casualidad, no esperaba verte.

Pero te vi y ya no estabas.

sábado, 9 de febrero de 2019

Todo bien

En un diálogo interior, infinito y repetitivo, me hago preguntas que rozan lo macabro con la excusa de prepararme por si, a lo mejor, algún día, alguien más pueda planteármelas. Sé que en realidad solo busco recrearme, rebozarme en mi pasado, con orgullo y pena. Me llevo casi al llanto porque no encuentro alternativas.

Y estoy bien.

Pero las hormonas.

sábado, 12 de enero de 2019

No sé

Estuve bien unos meses, como esperaba que pasara. Estuve muy bien y sigo contenta. Estoy satisfecha, orgullosa, confiada.

También estoy triste.

Llevo triste un rato.

No sé por qué, sospecho que es hormonal... Pero la cuestión es que estoy triste.

Creo que necesito un tiempo que no tengo.

Necesito que encuentre algo y que nos vayamos a otro lado y que sea más concreto y estable.

Necesito sentir que tengo espacio y empezar a darme ratos.

Necesito un abrazo. O varios. Regularmente.

¿De quién?

viernes, 17 de agosto de 2018

A mí nadie me preguntó

Susurrando.

Me dicen que no pasa nada, que se irá viendo, que encontraré.
Me comentan que el mundo no se acaba, que es cuestión de seguir, que tenga fe.
Me recriminan que no estoy cuando estoy y no se acuerdan que se inventaban que no quería estar.

Me repiten que todo es así, que es normal lo que pasa y lo que siento.
Me escuchan hasta que dejan de hacerlo.
Me gritan que ya está bien.

Y yo no entiendo. Si todo es así y todos así lo sienten y todos así de cansados están y todos así de inútiles se sintieron; si todos están hartos y enojados y desilusionados y no dan más, ¿qué estamos haciendo? ¿Qué es este delirio colectivo y este seguir trayendo gente a un mundo que cae en picado?

¿Qué estamos haciendo?

viernes, 27 de julio de 2018

Taierd

Estoy acá, otra vez, como la que nunca se fue. Intento desaparecer en las paredes, pero no me dejan. Necesito tiempo, espacio, aire. Necesito un lugar neutro, un algo en lo que pensar que no me cree nudos en la garganta, que no me abra, que no me exponga. Algo que me permita ser y perder el miedo.
Pero no me dejan.
Tampoco parece que exista.
Intento buscar entre los escenarios uno que me sirva y no lo encuentro.
Ellos quieren que explique, que escuche, que entienda. Pero me cansé de explicar y todo lo que escucho me suena repetido. Entiendo perfectamente. 
Esta bomba de relojería no era lo que quería, pero sabía que llegaría.
Elija lo que elija, después tendré que convencerme de que era el mal menor y será inútil.

jueves, 5 de abril de 2018

Sé quién eres

Qué bonito conocerte después de saber de ti durante tanto tiempo.

Me invento historias que no podría justificar, son fantasías de niñez y adolescencia. Ahí me quedé atrapada y no consigo salir.