Me salió rana. Casi funciona. Tampoco pasa nada, ¿no? Pero una pena. Hubiera sido lindo, por lo menos para distraerme, después me voy a distraer, sí, con culpa. Porque va a llegar a las dos horas de que me haya subido al tren, es un poco frustrante esta impotencia. Entonces, llega a las dos horas de que me haya ido, me lo reenvían, ¿qué? ¿Esa misma tarde? No creo. A lo mejor sí. Digamos que sí, esa misma tarde van y me lo reenvían y tengo que ir a buscarlo, digamos... ¿el martes? Bueno, no está tan mal, porque el martes tengo que ir a preparar una semi-exposición y de todas formas tenía que salir de casa.
Lo realmente frustrante es que aumenta el precio y entonces digo, ¿para qué? Si lo mandaba a mi piso, me iban a dejar una notificación e iba a tener que irlo a buscar pero sin el lío de que me lo tengan que volver a enviar.
Me equivoqué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario