sábado, 30 de mayo de 2015

Bzz

Una invasión de moscas no me va a dejar dormir. El calor me abre las ventanas y la luz las atrae. Llevan un rato molestándome, chocando contra las lámparas, buscando algo que acabará por matarlas. Al principio las miraba e intentaba en vano espantarlas, me puse nerviosa y con un almohadón fui golpeando el aire. Alguna que otra cayó pero no sirvió de nada, siguen dándome vueltas, ignorándome. No les intereso, están acá de casualidad y mi presencia les es igual. Estoy empezando a acostumbrarme, pero cada vez que a alguna le da por posarse en mí me acuerdo de que estamos en la misma dimensión, de que ocupamos el mismo espacio-tiempo. Qué desagradable, qué repulsión, qué innecesario todo. Pueden quedarse, pero no me toquen. 

miércoles, 27 de mayo de 2015

En cuanto pueda

Te escribo desde donde puedo y ya me oyes respirar. No pretendo que me prestes atención, te volviste a sacudir y significa que cumplí mi parte del trato. Ahora solo quiero que estés bien y que me pienses como a la nada que un día se nubló. Te daría las gracias si te las merecieras pero ambos sabemos que hiciste muy poco por conseguirlas.
No leas más de lo que está escrito, solo estoy haciendo tiempo. Llevo ya un rato esperando y estoy cansada. Los ojos se me cierran y ya tengo sed otra vez. Fue hace una eternidad que me acabé el agua que quedaba. 
A veces el arte llega del aburrimiento, lo importante es saber disimular.

domingo, 24 de mayo de 2015

En el horizonte se intuyen las respuestas. Más nos acercamos, más nos duele. Lo vemos alejarse y a cada paso nuestras piernas se quejan. Llevamos mucho tiempo sin cambiar de rumbo, la mirada fija. Agradezco tu silencio aunque me pregunte qué esconde. Nada es por sí mismo y esto tiene que ser otra cosa. No admitiré mis ansias de conocimiento, ya asumí que es pretencioso pensar que alguien puede tenerlo claro.

jueves, 21 de mayo de 2015

Es hoy, todos los relojes dan la una y el golpe retumba en mi cabeza, hueco. No será lo que podría ser y me lo merezco, escucha mis lamentos. Rompí algo prestado, no devolví un libro. ¿Qué está intentando huir de mí? 

lunes, 18 de mayo de 2015

La cerradura está rota

Pocos momentos son nuestros, el resto les pertenecen a los demás. Algunos los damos, otros los robamos, o nos los roban, raspando, arañando, ¿no me oyes gritar? Este momento no te pertenece y no quiero dártelo, te lo prometí en un pasado y ya no soy la misma, vos tampoco. Esto no es tuyo y me pregunto qué estás haciendo aquí, por qué te llamé, qué andaría yo buscando para encontrarte y pensar que eras vos. 
No era nadie, era un momento lo que buscaba, la suma de muchos de ellos supongo, y los encontré cuando paré de buscar, ¿quién lo diría? cualquiera, y aunque no te des cuenta me los estás quitando, me estás coaccionando, me lastimás, pará. 
Quiero culparte por no verlo, quiero sentarte en un rincón de cara a la pared para que reflexiones sobre lo que estás haciendo, quiero que me pidas perdón y vuelvas cuando te necesite, si te necesito. El egoísmo reprimido provoca úlceras. 
Me trago mis palabras en pos de unas más ligeras, más digeribles, porque te culpo y sé que no es tuya la culpa, porque dentro de este remolino sigo siendo consciente y creo que ese es el problema. Ya no soy yo si estoy despierta; ya no soy yo en ninguna circunstancia. Solo soy si no estoy. Dejame salir.

domingo, 17 de mayo de 2015

Un ruido de fondo impide la concentración.

¿Qué te estaba diciendo?

Estos delirios de grandeza no son más que un síntoma de la más baja autoestima. 
Hasta ahí, no voy a desarrollarlo.
Por otro lado, abandonaste la transparencia, a mis ojos. Cobraste vida, tomaste color, a mis ojos. Los demás ya te veían. Me da vergüenza pensar lo que pensé y pido disculpas, pero no muy alto porque no sabes que he pecado. 

martes, 12 de mayo de 2015

3, 2, 1 [pausa dramática]

Estaba tan confundida que metí el ojo de la aguja por el hilo y prendí la luz para dormir. Me duché con agua hirviendo en verano, por las quemaduras todavía se me ven los huesos, después de un año. Cuando me pican me rasco, sangran, pero hace unos días que dejaron de picar, estoy esperando que vuelvan a empezar. Desayuné té helado todo el invierno y a mí no me gusta el té, lo probé con azúcar y sin ella, con canela, no hay manera. Una taza cada día. Cuántas muecas. Me arrancó las pestañas para pedir deseos, después los contó y no se cumplieron. Ya estoy bien. No tengo miedo, tengo pánico, esto también tiene final. Alguien me pregunta: ¿Cuál?
Tendría que haber elegido otro cadáver. Estaban todos ahí en ese escaparate, uno al lado del otro, bien ordenados, por edad y causa de la muerte. Cada uno con sus obstáculos y contradicciones y elegí mal, elegí el que no era y quiero otro. Ya es tarde.

Oh, well

Nonononononononononono, que se escapa, nononono, que estábamos bien. Esperen, esperen, a lo mejor no todo está perdido. Que alguien pare la maquinaria que se está sobrecargando. Qué calor hace acá adentro de repente, qué calor hace ahí afuera, no podemos huir por ningún lado, empiezo a sospechar que tendríamos que haber puesto una salida de emergencia, nada sofisticado, un simple hueco en la pared por el que escurrirnos. El humo nos va a llegar a los pulmones, nos va a nublar la vista. ¿Están preparados?

domingo, 10 de mayo de 2015

El qué pasó y el por qué, la improvisación del intoxicado. Cuidado. El ridículo inevitable, necesario. Curioso. Un día desperdiciado en estar bien.

sábado, 9 de mayo de 2015

Mientras dé de sí

Mírame, mírame y déjame que te sonría, o no me mires, ya da igual porque la del espejo soy yo y estos granos son míos, y estos ojos y estas manos. Ya me veo y qué alegría, ya soy mía y no te tengo y no me importa. Déjame, que ya me miro yo y me sonrío, me lo debo. Tengo ampollas en los pies y qué. Hoy soy yo, conmigo, y qué bonito.

viernes, 8 de mayo de 2015

Tengo que levantarme a cerrar la ventana. Tengo que ir al baño a sacarme las lentillas. Están viejas, se me secan. Estoy tranquila. La tinta traspasó las páginas, pero no hay dolor. Y los genios se reúnen, tienen un campo gravitatorio propio y se retroalimentan. No soy uno de ellos. Cuánta pretensión. Inevitable. Me gusta tu desprolijidad. Sos normal. ¿No? En serio, me molestan las lentillas.

miércoles, 6 de mayo de 2015

2+2

Déjame, que yo te lo explico. Déjame, que esto es simple.
Dos más dos son cuatro y ya no te soporto. Otra vez. Eres tan fácil de querer, tan fácil de odiar. Eres simple, uniforme. Estás hueco. Sos ruido, puro ruido, inútil, inevitable, aborrecible. Y yo me alegro. Porque esto es cierto. Es tan verdad como todo lo que ha sido, como todo lo que fue y ya no te oigo. Me chirrían los oídos con tu voz, qué molesto tu sonido, y qué agradable no pensarte. No te encuentro, ni quiero y llegué a casa sonriendo. Las canciones saben a terceros, a alcohol, a todo menos a vos. 
Me quiero.

lunes, 4 de mayo de 2015

A veces sí

No lo vi irse. Estaba ahí y desapareció - ya era hora - sin avisar. Tal vez lo intentó pero yo estaba muy borracha, a veces pasa. Qué sensación tan agradable no tener unos ojos clavados en la nuca, no caminar sobre cristales rotos. Qué lindo no ser consciente de las responsabilidades pero saber que están ahí, acechando, incapaces. Saberlas e ignorarlas. La tranquilidad de quien de repente es feliz.

sábado, 2 de mayo de 2015