miércoles, 27 de mayo de 2015

En cuanto pueda

Te escribo desde donde puedo y ya me oyes respirar. No pretendo que me prestes atención, te volviste a sacudir y significa que cumplí mi parte del trato. Ahora solo quiero que estés bien y que me pienses como a la nada que un día se nubló. Te daría las gracias si te las merecieras pero ambos sabemos que hiciste muy poco por conseguirlas.
No leas más de lo que está escrito, solo estoy haciendo tiempo. Llevo ya un rato esperando y estoy cansada. Los ojos se me cierran y ya tengo sed otra vez. Fue hace una eternidad que me acabé el agua que quedaba. 
A veces el arte llega del aburrimiento, lo importante es saber disimular.

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