Mírame, mírame y déjame que te sonría, o no me mires, ya da igual porque la del espejo soy yo y estos granos son míos, y estos ojos y estas manos. Ya me veo y qué alegría, ya soy mía y no te tengo y no me importa. Déjame, que ya me miro yo y me sonrío, me lo debo. Tengo ampollas en los pies y qué. Hoy soy yo, conmigo, y qué bonito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario