martes, 21 de octubre de 2014

Antes de las cervezas

- Qué calor y cómo me pesa la mochila.
- Si quieres te la llevo yo.
- Pero, ¿por qué harías eso? - Nos reímos. - Entiendo que somos amigas pero no veo por qué te sacrificarías por mí.
- ¿Verdad que no?
Volvemos a reírnos.

Al final me llevó la mochila y yo seguí sin entender por qué.

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