Este señor que tenía sentado al lado era una caricatura de sí mismo. Tenía la cabeza pequeña y todo su pelo había emigrado desde lo alto de ella hasta el bigote. Un bigote canoso con personalidad propia.
No estaba perdiendo el tiempo porque a las 8 de la mañana no hacer nada no es comparable a perder el tiempo.
¿Alguien me mira y piensa que soy una caricatura de mí misma?
La profesora me mira con pena porque sabe que no sé alemán y sufro. Tenía que venir a clase porque faltar el día anterior a suspender un examen me parecía de mal gusto.
Estoy perdida.
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