Hoy descubrí que una de mis profesoras es como un dementor, estás en clase y te roba el alma.
Otra es maravillosa, sabe todo sobre todo y nos anima.
El otro es medio rarito y creemos que tuvo problemas con la universidad en la que trabajaba antes; tiene pinta de que no sabe lo que hace y que no controla un carajo.
El siguiente se volvió medio loco y cambió el método de trabajo de un día para otro y ya no nos evalúa como habíamos arreglado.
La última sabe lo que hace y nos hace trabajar, pero llegó tarde.
Mañana a la tarde ya no seré la inútil que no tiene de qué escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario