jueves, 13 de noviembre de 2014

No estoy acá aunque me vean

Esto es de lo más frustrante que me pasó en toda mi vida. Debería levantarme e irme y después ya ver cómo carajo seguir con todo el resto. Cuánta paciencia que tiene que tener una con la vida que se busca. ¿Ven? No soy una inmadura, me doy cuenta de que esto es tanto mi culpa como la de cualquier otro. Darse cuenta de eso no significa que no me frustre. Es como cuando sabés que querés chocolate porque te está por venir. Sabés el motivo, aún así querés chocolate, casi una necesidad, vas y te lo comés. 
Así que sonrío y me siento bien y después me quiero cortar los dedos de los pies para olvidarme. Al nene le duele una herida en la rodilla, el otro le hace el favor de golpearle el brazo. Dolor combate dolor. Tiene que doler hasta que pierdas el conocimiento. Será peligroso, pero también efectivo.

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