El misterio de los tachos de basura continúa.
Hoy tiré la lata de maíz dulce y dije "uy, mierda". Mi hermano me comentó "hoy te toca a vos tirar la basura". "Sí, por eso dije uy, mierda". Miré por la ventana y ahí estaban. El de la tapa naranja y el amarillo. Bueno, parece que no importa que sea feriado.
Lo fui estirando todo lo que pude y en piyama, por primera vez en mi vida, bajé con las bolsas. Pero los tachos ya no estaban. "Oh, debo haber mirado mal y no los sacaron. O ya es tan tarde que pasó el camión y no me di cuenta. ¿Me estaré quedando sorda? No, no pasan hasta la una y no era la una. Bue, los dejo en los tachos que deben haberlos metido ya en el cuarto, por un día no pasa nada". Los tachos tampoco estaban en el cuarto de los tachos. Los portales vecinos sí que tenían sus tachos.
Que no cunda el pánico, pero alguien nos está robando nuestros tachos.
Esto, que no tiene nada que ver con los tachos, no tiene pinta de que vaya a terminar bien.
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