sábado, 15 de noviembre de 2014

No tenía sed

Tenía que decidir si cruzaba el río. Era un río sin puente, la corriente no tendría piedad, chocaba amenazante contra las rocas y saltaba subiendo por el aire en espirales, burlándose de la gravedad. No llovía pero estaba empapada, llevaba horas parada en la orilla, dejando que el agua enfurecida hallase el camino hasta sus huesos. No tenía miedo de ahogarse, se sentiría en el agua tan cómoda como fuera de ella, luchar para llegar al otro lado sería como cruzar el bosque, exactamente igual. Podría hacerlo si se empeñase.
Iba descalza desde hacía varios días, sus embarrados pies habían sobrellevado el sufrimiento estoicos. Había dejado el bosque a sus espaldas, pero tenía la vista nublada por el cansancio. El esfuerzo no era suficiente para cerciorarse de que este no continuara del otro lado de la formidable avenida. En tal situación no se declararía capaz de encontrar la salida en ese segundo laberinto todavía incierto. 
La supervivencia, había escuchado muchas veces, dependía en gran medida de encontrar una forma de mantenerse hidratada. Localizar un río y seguir su cauce era la clave para asegurarse de que uno no estaba moviéndose en inútiles círculos. Se había cansado de estos después de tantas jornadas atravesando la espesura, pero algo en esa confusión la atrapaba, no podía negarlo, quizás por los infinitos desenlaces que al final de ella podía concebir. La claridad te roba posibilidades que tal vez nunca existieron.
Seguía sin saber por qué camino optar. En su mente existían ahora dos acciones viables. Llegar a la desembocadura del río bajando junto a él se le antojaba inteligente, cobarde y aburrido. Someterse al caos conocido o a la tranquilidad casual que la esperaba en la ribera opuesta le despertaba curiosidad, lo juzgaba entretenido, estúpido y autoflagelante. 
Mientras reflexionaba, se le hundían los pies en la tierra húmeda. Si dejaba pasar mucho tiempo más, no podría sacarlos nunca, tendría que quedarse allí para siempre. Comenzaba a notar el pánico crecer dentro de ella.

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