Ahora que voy a hacer algo al respecto resulta que está todo bien y todo tranqui. Qué ridícula me voy a sentir mañana. Me estoy riendo, eh, no lo digo sufriendo. Todo se reduce a la Ley de Murphy, si no hubiese dado el paso estaría maldiciendo todo lo maldecible y lo inmaldecible, también, por qué no.
Iba a decir que me había ahorrado un gasto, pero ahorrarte un gasto no es ahorrar en sí. No gasté un posible gasto sería más preciso. Tengo sueño. Últimamente no estoy soñando nada. ¿Quién se llevó mis universos paralelos?
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